Comprar una tele debería ser tan simple como recibir un correo.

Cada mañana un sistema mira los anuncios de segunda mano y las ofertas de teles nuevas, se queda con las que encajan con lo que buscas —el tamaño, el panel (OLED, QD-OLED, mini-LED, LED), la resolución y los hercios, si es para jugar o para ver cine— y te las manda por correo, ordenadas y explicadas: lo que piden por la misma tele en otros sitios, si el precio es bueno para su año y si cumple lo que pides. Sin cuentas, sin app. Solo correo.

Escribe a

info@smarttv.email

Qué tele buscas («una tele de 75" mini-LED o OLED, nueva o de segunda mano, hasta 1.500 €, cerca de Málaga», «una OLED de 55" con HDMI 2.1 y 120 Hz para la consola», «una de 43" para la cocina, la más barata que vaya bien»), o el modelo que ya tienes echado el ojo (LG C4, Samsung S90D, Sony Bravia 7); hasta cuánto, dónde vives o si la quieres por envío, y lo que no puede faltar: factura, garantía, el mando o la peana. Con escribir como se lo contarías a alguien basta.

Qué llega

Un correo al día con las teles nuevas que mejor encajan, y el domingo un resumen de la semana. Cada una con su precio, marca y modelo, su tamaño, su panel y su resolución, sus hercios y sus HDMI, y su año; dónde está, si es nueva o usada, y si la mandan, y por qué está arriba: por debajo de lo que piden por la misma, nueva o precintada, con factura o garantía, o que ha bajado de precio. Y lo que no cuadra, avisado: más cara que en otros anuncios, demasiado barata para ser verdad, un modelo de hace años vendido como nuevo, o una que no cumple lo que pides.

Las teles con la pantalla rota, rayada o con píxeles muertos no llegan, ni las piezas sueltas; la misma tele anunciada dos veces llega una; y lo que ya viste no se repite, salvo que baje de precio.